Sinopsis
Aunque algo ambigua para los observadores externos, la relación entre el señor Ben y Sydney es bastante saludable. Llevan vidas separadas cuando están lejos el uno del otro, lo que les permite dedicar tiempo a sus propios pasatiempos. El señor Ben se sumerge en sus estudios, mientras que Sydney sale de fiesta al más puro estilo de los años 70. No hay de qué preocuparse: siempre comienzan el día con una comida y lo terminan con una oración.










