Entrar

Idiomas disponibles

Suspiria: El maligno

Me odiarás por esta reseña o no…ya me dirás, pero está jodido decir que me ha gustado más el remake que la película original. ¿Y por qué la película de Dario Argento no fue un acierto? Cuento el desastre. Tanto mi pareja como yo teníamos pendiente ver “Suspiria”, ¿y cómo narices íbamos a ver el remake sin haber visto el original? Tal cuál, empezamos “Suspiria” (1977) para darnos una idea de qué iba el asunto. Había visto videos, leído reseñas y repitiéndolo por pasiva y por activa, supuso un paso para quitarme la espina. Ahora…qué gran decepción. Me lo habían presentado como uno de los puntos del cine que redefinieron la estética del terror moderno, y no niego que su influencia ayudara a concebir los largometrajes que hoy disfrutamos tanto, pero no acabó por atraparme a mí. Así que al aventurarme a “Suspiria” (2018) sentí que había llegado en buena hora. La trama es la misma. Trata a la típica chica americana que viaja a Europa para estudiar danza, y al contrario que la protagonista de Argento, esta muchacha por lo menos cumple con la cuota de bailar. En comparación, tenemos dos conceptos similares unidos por las actitudes extrañas de la subdirectora y la instructora “Rottenmeier”, entre otras brujas que forman el aquelarre como un clan femenino siniestro. El personaje de Susie, Sara o Madame Blanc tienen mucho más peso psicológico y diálogos que muestran un conocimiento más intimista de lo que ocurre en la Academia. El espacio habla por sí mismo, no necesitamos a los personajes para decirnos que algo malo está ocurriendo ni a Miguel Bosé dando vueltas por ahí sin un sentido lógico. Hay un popurrí de mujeres locas, se hace un buen juego con lo turbio y los colores grisáceos enfocan bien la tensión, y aun así, debemos destacar todavía más el body horror. ¿Se puede querer revivir una escena? Lo lamento por Olga, pero el haber hecho uso del baile para romper huesos tuvo mucho que ver en mi decisión de darle una buena puntuación, y por supuesto, todo el entramado tras Sara Simms, los extraños escrúpulos de Madame Blanc y el endiosamiento de Susie al descubrirse como la Mater Suspiriorum. El conjunto hizo una Suspiria más oscura, menos florida y más terrorífica.

Respuestas

Comentarios (0)

Aún no hay comentarios en esta publicación.