
Cuando llegue la hora de rendir cuentasHace más de una década, Mira huyó de su pequeño y segregado pueblo natal en el sur para olvidar. Con cada kilómetro que recorría, se distanciaba de su pasado: de su mejor amiga Celine, burlada por su pueblo como la única chica blanca con amigos negros; de su antiguo vecindario; de la inquietante plantación Woodsman, de la que se rumorea que está embrujada por los espíritus de los esclavos; del aterrador recuerdo de un fantasma que vio ese terrible día en que un reto que salió mal casi hace que Jesse, el chico al que amaba en secreto, sea arrestado por asesinato.
Pero ahora Mira ha vuelto a Kipsen para asistir a la boda de Celine en la plantación, que se ha transformado en un exuberante complejo vacacional. Mira espera reencontrarse con sus amigos, y especialmente con Jesse, para finalmente contarle la verdad sobre sus sentimientos y los sucesos de aquel devastador día de antaño.
Pero a pesar de todas sus elegantes renovaciones, el Leñador sigue siendo un monumento a su opresiva historia racista. El bar sirve bebidas prebélicas, el entretenimiento incluye recreaciones espeluznantes, y el personal de servicio es casi completamente negro. Sin embargo, los elementos más oscuros del pasado de la plantación han sido cuidadosamente borrados: rumores de que los esclavos fueron torturados sin piedad y que fantasmas vagan por las tierras, buscando venganza contra los descendientes de quienes los atormentaron, lo que incluye a la mayoría de los invitados a la boda.
A medida que transcurre el fin de semana, Mira, Jesse y Celine se ven obligados a reconocer su historia juntos y a salvarse de lo que está por venir.